Valores en el deporte

VALORES DEL DEPORTE EN LA EDUCACIÓN

Hacer deporte es una actividad que va más allá de sudar, mejorar tu figura, perder peso o divertirte un par de horas. Cuando practicamos alguna disciplina deportiva solemos experimentar emociones muy diferentes. ¿Sabes que podemos compararlas con lo sucedido en el aula? Te ponemos un ejemplo. Cuando perdemos un partido podemos sentirnos tristes o, al contrario, podemos sentirnos alegres cuando lo ganamos. De la misma forma sucede en el aula, podemos sentirnos tristes por obtener una mala calificación o sentirnos felices por lograr la nota más alta de la clase. Por lo tanto, sabemos que si adoptamos la filosofía y el código del deporte a nuestras vidas, seremos personas felices y exitosas durante mucho tiempo.

Algunos valores que podemos adoptar del deporte:

Respeto: El respeto es esencial para la convivencia entre los seres humanos. Si no hay respeto, no hay relaciones personales de ningún tipo, a ningún nivel. En la cancha de baloncesto la clase social, la raza, la creencia del rival o de tus compañeros no tiene influencia sobre el resultado. Compartir equipo con personas diferentes a ti te enseñará a convivir con las diferencias que le dan brillo a nuestro mundo. Las reglas del juego deben ser respetadas por todos, sin excepción. Respetar al rival también significa honrar el juego.

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Liderazgo: Muchas personas se proclaman líderes sin serlo de verdad. También sucede lo contrario, muchas personas se convierten en líderes sin darse cuenta, sorprendiéndose de lo que son capaces. En el deporte siempre te enfrentarás con situaciones complicadas que harán difícil alcanzar la victoria de tu equipo. Para sobreponerse ante esto, es necesario sacar a tus compañeros adelante inspirándolos a través de tu propio esfuerzo o de tus palabras. Contagiarlos de ese espíritu positivo que cree que no hay cosas imposibles.

Carácter: Ante las circunstancias adversas muchas personas se dejan llevar por sus emociones y pierden el control. En alguna ocasión también puedes sentirte ofendido por acciones de un rival o de algún árbitro. No hay que sentir temor por hacer valer tus derechos de una manera firme y educada. Debes saber que el deporte no construye el carácter, lo revela.

Esfuerzo y disciplina: Tu condición física va ligada a tu desempeño sobre la cancha de fútbol. Si no estás en buen estado físico, no podrás dar lo mejor de ti para ayudar a tu equipo. Esforzarte para alcanzar un mejor estado físico y desarrollar al máximo tus habilidades deportivas requiere de preparación y dedicación. Ambas cosas van acompañadas de esfuerzo y disciplina, nadie nace superdotado, ¿por qué crees que Messi y Cristiano Ronaldo son tan buenos futbolistas? Porque practican todos los días. Una vez que conozcas el esfuerzo que se necesita para hacer las cosas, aprenderás a valorar más lo que hacen tus familiares y amigos por ti. Además, también te enseñará una de las lecciones más importantes de la vida: valorarte a ti mismo. El éxito no llega por casualidad ni suerte, llega porque lo buscas.

Comunicación: En los deportes debes saber comunicarte adecuadamente con tus compañeros para poder jugar mejor. Cuanto más os entendáis, mejores resultados obtendréis. Además, esto puede ayudar a crear lazos con tus compañeros, aprendiendo a confiar en ellos. Esto mismo sucede en la vida. La comunicación es esencial para hacer buenos trabajos en grupo y aprender a confiar los unos en los otros.

Resolución de problemas: Estás perdiendo un juego. ¿Qué vas a hacer? ¿Cambiarás la estrategia? ¿Seguirás con ella? ¿Te rendirás? Tienes multitud de caminos, alguno, puede conducirte al éxito, pero, ¿cuál lo hará? Debes analizar bien la situación en la que te encuentras y evaluar rápidamente cuál te conviene más. ¿Quién dice que el deporte es para personas brutas? Solo un bruto es capaz de pensar algo así.

Saber perder y saber ganar: A nadie le gusta perder un juego, pero siempre hay posibilidades cuando practicamos deportes. Cuando se pierde, cada uno debe buscar las causas de la derrota en sí mismo y no en los demás. De este modo nos responsabilizamos de nuestras acciones. Por otra parte, también hay que saber ganar, no hay que sentirse invencibles por obtener una victoria cuando aún quedan muchos desafíos por delante. Por último, hay que saber reconocerle al rival su esfuerzo, estrecharle la mano y no burlarse de su práctica.

Actitud ganadora: No hay nada imposible. Si estás dispuesto a jugar, seguro que vas a querer ganar. Claro está que no debes hacer trampas o poner en peligro la integridad física de los rivales o compañeros. Todo juego debe desempeñarse dentro de las reglas que todos conocen. Ponte a prueba para ver de lo que eres capaz, ve más lejos de lo que has llegado, más allá de tus límites. El deseo de ganar te hará superarte a ti mismo cada día más.

Algunos de los más grandes deportistas de la historia tenían todas estas cualidades. Derek Jeter, Lebron James, Michael Schumacher, Michael Phelps, Usain Bolt, Rafael Nadal y el legendario Michael Jordan.

Fallé más de 9000 tiros libres en toda mi carrera. He perdido más de 300 juegos. En 26 ocasiones, me han confiado el lanzamiento que podría ganar el juego y no pude anotar. He fallado mil y una veces. A través de mis fracasos aprendí a tener éxito” – Michael Jordan

VALORES QUE LOS NIÑOS APRENDEN DEL DEPORTE EN EQUIPO

 

Si observamos a los niños participar en su equipo de fútbol puedes llegar a percibir un nuevo respeto por el deporte en equipo.  Bien manejado, la participación en un equipo deportivo es una oportunidad para que el niño aprenda y practique los siguientes valores.

El respeto

  • La base de la relación entre el entrenador y los miembros del equipo debe fundarse en un respeto mutuo.  Si los jugadores se sienten seguros y apoyados por su entrenador, se motivan a dar su mejor esfuerzo por gusto, y no por miedo.
  • Esta actitud motiva el respeto entre los miembros del equipo; entre ellos y los jugadores del equipo contrario.  En una sana competencia debe haber respeto hacia todos los participantes y hacia las reglas del juego.
  • Este principio se aplica también a los padres, tal vez la parte más difícil. Si quieres ayudar a tu hijo a aprovechar la experiencia deportiva, no se la eches a perder con actitudes agresivas ni irrespetuosas.

La limpieza
El compromiso de jugar limpio es una consecuencia natural del ambiente de respeto que debe prevalecer en el deporte infantil.  Por talentoso que sea el niño, tiene que ser prioridad la formación de su carácter, y el juego limpio es un aprendizaje tan importante como el desarrollo de sus habilidades físicas.

 

El espíritu de lucha

  • El deporte puede enseñar al niño a no rendirse pronto ante la adversidad.  El jugador que no suelta la pelota a pesar de la oposición de los contrincantes está aprendiendo a ser perseverante y tenaz.
  • Luchar por llegar a la meta no viene por naturaleza; es una actitud aprendida por la práctica.

 

El espíritu de equipo

  • En un equipo infantil no debe haber estrellas ni protagonismo.  Todos los miembros del equipo deben tener la oportunidad de brillar.  Lo ideal seria que se cambien los papeles con regularidad, y todos aprendan a jugar de delanteros,  en la defensa o en la portería.
  • También en los juegos se toma el cuidado de equilibrar la participación de todos, para que cada uno tenga el mismo tiempo de practicar sus habilidades con el apoyo del equipo.  

La comunicación

  • La consigna más gritada por el entrenador  es: “¡Háblense!”.  En vez de que el entrenador siempre les diga qué hacer, les invita a estar en contacto en la cancha y a buscar soluciones en conjunto.
  • Esta habilidad es vital para el éxito tanto en el deporte como en la vida.

La lealtad

  • La lealtad al equipo se construye tanto adentro como fuera del terreno de juego.  Para lograr la unidad basada en la pertenencia, el equipo se junta habitualmente durante la semana dos veces para entrenar y otra vez para convivir socialmente.
  •  Para sentir lealtad al equipo, hay que conocer bien a tus compañeros y sentirte a gusto con ellos.

La autoestima

  • Los niños adquieren seguridad personal  por pertenecer a un equipo donde su participación es clave para el éxito común.  En su experiencia en el campo, ellos se percatan de la importancia de su aportación, y sentirse orgullosos de lo que hacen.
  • También un equipo bien manejado cobija a sus miembros y les permite fracasar sin el peligro de ser rechazados.  Dentro de un sano ambiente de equipo, el fracaso es una oportunidad para aprender y mejorar.
  • Está  comprobado que los niños con una buena experiencia del deporte en equipo tienen un concepto sano de su cuerpo y sus habilidades físicas.

 

La tolerancia y la aceptación

  • Estos valores van de la mano con la autoestima.  Al grado que el niño se sienta apoyado, sabrá apoyar a sus compañeros, permitiendo que sean imperfectos y aprendiendo a aceptar a todos sin condiciones.
  • La experiencia del deporte en equipo puede enseñar al niño a valorar los talentos de los demás y aceptar sus defectos, una habilidad muy importante para construir relaciones sanas en el futuro.